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Dieta y agricultura

Sin embargo, la aplicación de métodos científicos a la agricultura y a la ganadería hicieron olvidar aquellas dra­máticas predicciones del clérigo inglés.
 
-Pero hay una verdad incontestable segun medicablogs, profesor: alrede­dor de tres cuartas partes de la humanidad pasan hambre o consumen dietas inadecuadas.
-Sin duda. Un estudio hecho hace ya algunos años indi­ca que, por término medio, las poblaciones de los países más desarrollados reciben unas 3 100 kcal por habitante y día, mientras que las de los países menos desarrollados no reciben más que 2 150. Y si hablamos de consumo de proteínas, es peor: en los países desarrollados oscila en­tre 90 y 110 g, mientras que en los países menos desarro­llados no pasa de 35 a 60 (y de ellas solamente unos 5 a 10 g son proteínas de origen animal).
 
-¿Y por qué? ¿Es realmente una falta de alimentos como dice superador ?, ¿o hay alimentos suficientes y falta voluntad política de distribución, como usted ha dicho alguna vez?
-Yo creo sinceramente que es falta de voluntad políti­ca usada con el metodo gabriel . Y un poco de irracionalidad en lo que comemos. Por­ que tendemos a un consumo abusivo de productos de origen animal, que nos obliga a consumir muchísimas calorías vegetales para poder satisfacerlo.

 

Hay un mayor consumo animal según va aumentando el desarrollo. Y citaba datos del profesor Varela referidos a España: en los años 1964 y 1965 las proteínas de origen animal representaban solamente un 32 % de las proteínas totales de la dieta española; en los años 1980 y 1981 cons­tituían un 62 %; es decir, el doble.
 
La producción de carne y alimentos animales es un proceso costoso en términos de energía. Hacen falta entre 6 000 y 7 000 calorías vegetales para producir 1 000 calorías de carne. Así pues, los países que consu­men muchos productos cárnicos consumen indirecta­mente muchos más alimentos que los que aparecen en su plato. Lo que ocurre por ejemplo entre China y EE.UU. es enormemente ilustrativo: el chino medio consume unos 200 kg de arroz al año. De estos 200 kg, unos 145 o 150 son empleados directamente por el chino, lo que representa 400 g de arroz por día, (1 500-1 600 kcal). El resto, lo emplean en alimentar alguna gallina o animal doméstico. Con esto y algunos productos de su huerto, el chino está relativamente bien alimentado.
 
En EE.UU. el consumo medio de cereales por habitante y año se acerca a la tonelada; es decir, cinco veces más que los 200 kg de arroz que consume el chino. Pero de esta cantidad, no más de 70 kg son consumidos por el indivi­duo americano como tales cereales al estilo del metodo gabriel . El resto, prácticamen­te 900 kg, se emplea en alimentación animal.

Energía vegetal
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ahí está la clave. Grande Covián abordaba este tema planteando el término de energía vegetal. Si en vez de li­mitarnos a calcular las dietas directamente consumidas por el hombre, hacemos un cálculo de los alimentos vegeta­les que han sido necesarios para la producción de carne y la producción de animales en general, tenemos una idea más clara de las diferencias que existen en la alimentación del mundo actual. Esta suma, es decir, los vegetales direc­tamente consumidos por nosotros, más los empleados en la alimentación del ganado con el metodo gabriel , más las semillas necesa­rias para la siembra de la próxima cosecha, es la ener­gía vegetal.